Aurín Rodríguez

Tu tienes una vida de oportunidades y propósito!

bonitas-noviembre

SANIDAD INTERIOR (II)

 

3. El viejo hombre: Hay que abandonar intencionalmente las viejas vestiduras (el viejo hombre). Hay una labor que hacer de nuestra parte, hay un hombre viejo[1] con costumbres y vestiduras del cual debemos despojarnos.

Hay ataduras de las cuales debemos sacudirnos para servir.  Hay algo que hacer  por nuestra parte.

Su entendimiento está entenebrecido, están ajenos a la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos (Efesios 4:18)[2]. (En una mente no renovada)

Hay muchas cosas que arrastramos de las cuales debemos despojarnos que nos impiden ser afirmados y restablecidos en Cristo.  Estas cosas que arrastramos traen tinieblas a nuestras vidas, nos entristecen, nos llevan al suelo frecuentemente.  

SANIDAD INTERIOR (I)

INTRODUCCIÓN

11 En fin, hermanos, alégrense, busquen su restauración, hagan caso de mi exhortación, sean de un mismo sentir, vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes (2 Corintios 13:11 NVI).

En 2 Corintios 13:11 se nos anima a ser diligentes y buscar nuestra sanidad interior (restauración).

Parafraseando un poco el verso diría: “Alégrate, no permitas que la tristeza y la desesperación te hagan desmayar, levántate  busca tu restauración, anda en un mismo sentir, desecha el doble ánimo en tu vida, y busca la paz en cada una de tus acciones. Y Dios estará contigo".

Tenemos 4 cosas que hacer, en un tremendo llamado:

  1. No descansar hasta ser restaurados y sanados interiormente,
  2. buscar en todos  nuestras acciones la paz( lo que es imposible sin sanidad interior)
  3. disciplinarnos en mantener nuestros compromisos ( constancia – un solo ánimo), y
  4. Alegrarnos porque las instrucciones vienen acompañadas de  una tremenda promesa.

Ya en los cielos se dieron las órdenes!

Lectura Josué Capitulo 6[i]

Josué 6:1 dice que Jericó estaba "bien Cerrada". Como Puede que estén frente a nosotros, bien cerrada; muchas de las puertas que estamos anhelando ver abrirse.

Parecería ser que las ventanas de los cielos se han cerrado sobre tu vida sentimental, sobre tus finanzas, sobre tu posición, o sobre tu empresa estancada ya por varios años.

Recuerdas cuando estudiamos hace unos meses en 2 de Reyes 7, la historia de la gran crisis que vivía el pueblo. Era tal la crisis que uno de los príncipes dijo: -“Solo se resuelve si Dios hace una ventana en el cielo”, para este hombre no había ventanas, y así pasa con algunas circunstancias que vivimos, pensamos: - “es que no hay ni una puerta por donde pasar”.