Aurín Rodríguez

Tu tienes una vida de oportunidades y propósito!

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hablan mis amig@s

Buenos Modales a nuestros hijos

Estoy sorprendida de lo ardua que es la labor de educar a nuestros hijos. Considero que existen 3 razones fundamentales para hacerlo:

1. Que aprendan a vivir civilizadamente dentro de la sociedad.

2. Que sean personas aceptadas por el círculo que los rodea (familia, amigos y maestros).

3. No sabemos cuánto tiempo van a estar con nosotros (padres o tutores). Aunque parezca fatalista, un hijo educado transita mucho más fácil por los caminos de la vida.

Estos consejos los conocemos, no obstante, voy a citar tres puntos que considero que no debemos perder de vista:

EL EVANGELIO DE PROSPERIDAD, UN TSUNAMI DE DESTRUCCION

¡Que miserable es el evangelio de prosperidad!

Un tsunami que ha socavado nuestros principios cristianos, dañado nuestra relación con Dios y nos ha hecho andar como perros sabuesos detrás del dinero o "bienestar" con conductas impropias y hasta justificadas con versos bíblicos.

CUANDO DIGO: "YO SOY UNA MUJER CRISTIANA”.

HERMOSA MUJER CRISTIANA.

Cuando digo 'SOY CRISTIANA', no estoy gritando lo limpio que estoy viviendo. Estoy susurrando 'estaba perdida, pero he sido encontrada y perdonada'.

Cuando digo ''SOY CRISTIANA', no hablo sobre esto con orgullo. Estoy confesando que tropiezo y que necesito a CRISTO para que sea mi guía.

Cuando digo ''SOY CRISTIANA', no estoy tratando de ser fuerte. Estoy declarando que soy débil y que necesito Su Fuerza para sostenerme.

EL MEJOR SPA DEL MUNDO

Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. (Mateo 17: 20-21).

Este pasaje claramente nos relata lo que Jesús les dijo con relación a la fe, que si su fe fuera como un grano de mostaza todo lo que pidieran tendría un mover sobrenatural y es posible.

El PODER DEL SEÑOR

Grande es el Señor nuestro y de mucho poder; y su entendimiento es infinito (Salmo 147:5).

Cuando eramos niños y llegaban a nuestras vidas fechas especiales tales como cumpleaños de un amiguito especial, nuestro propio cumpleaños, Navidad, o una actividad tanto de nuestro hogar como nuestra escuela el día anterior nos acostabamos tempranos para que amaneciera pronto y esa ingenuidad propia de nuestra edad nos invadian la vida de emoción, alegria y felicidad. Y llegaba el día esperado todas nuestras tareas la haciamos obedientemente para disfrutar pronto de esa felicidad.