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Una hermana en Cristo me invitó a una charla de presentación sobre un club de vacaciones para el cual trabaja, y en su motivación me explicaba que solo por asistir, recibiría un regalo sin ningún compromiso, válido por cierto tiempo.
Aproveché la confianza para hacerle algunas preguntas, ya que en ocasiones anteriores habría declinado la invitación inmediatamente por considerar que algún truco traería oculto.
Realmente el mundo en que vivimos nos ha hecho escépticos, pues hemos aprendido que todo tiene un precio. Paradójicamente, todavía hasta el día de hoy, las cosas más VALIOSAS de la vida, como dice cierta publicidad, NO TIENEN PRECIO ( aunque para todo lo demás...).
Hace poco más de 2000 años una persona llevó a cabo la culminación de un plan maestro con la finalidad de comprar para cada uno de nosotros un regalo especial. Desde ese mismo instante lo puso a disposición gratuita de toda la humanidad, con la petición de que al recibirlo, siguiéramos corriendo la voz para que mediante nuestra promoción TODOS fueran notificados y vinieran a reclamar su premio, de preferencia, lo más pronto posible.
La persona a la cual me refiero se llama Jesús, el Hijo del Dios Altísimo, y el regalo que nos ha comprado con mucho amor, se llama SALVACION y VIDA ETERNA.
El dijo de sí mismo: “Yo estoy a la puerta de tu corazón, tocando. Si me abres, voy a entrar a tener comunión contigo”.
Igualmente: “Sin lugar a dudas te digo, que todo el que cree en mi será SALVO. Te aseguro, el que cree en mi tiene vida eterna. Ciertamente te digo, si crees en mí, aunque estés muerto, vivirás”.
(versos parafraseados).
Si todavía no has venido a tomar LA SALVACION y no has conocido personalmente a JESUS y te encuentras interesado debes saber que El te puede dar una cita para... ¡AHORA MISMO!. En una carta de amor que nos escribió, la Biblia, nos dice como podemos contactarlo.
Todos necesitamos conocer a Jesús por muchas razones, en este momento te puedo mencionar tres muy importantes:
1. Te ofrece SALVACIÓN y VIDA ETERNA.
2. Te ama tanto hasta el punto de haber dado su vida por la tuya.
3. Es el Hijo de Dios.
Jesús está más cerca de ti de lo que piensas, a la distancia de una oración sincera de tu corazón. El te llama, y es tu decisión responderle. Si nunca le has abierto la puerta de tu corazón, puedes hacer la siguiente oración a Dios el Padre, por intermediación de su Hijo Jesucristo:
"Padre celestial, vengo delante de ti en este día reconociendo que he vivido toda mi vida sin tener una relación directa contigo. Reconozco que eres bueno y me amas. Acepto que tienes para mí el regalo de la vida eterna, el cual yo no merecía, pero recibo hoy mediante el sacrificio de tu Hijo Jesucristo. Reconozco que el precio que Jesús pagó por rescatar y salvar mi vida de la muerte eterna como consecuencia de mi desobediencia y mi pecado, me correspondía a mí pagarlo. Reconozco que yo no tenía como salvarme y por lo tanto acepto agradecido lo que Jesús hizo por mí en la cruz. Reconozco que así como Jesús murió, también ha resucitado, está vivo hoy y su resurrección es la base de su promesa de vida eterna para mí.
Señor Jesús, te abro hoy la puerta de mi corazón y te pido que entres y tengas comunión conmigo y que desde ahora en adelante seamos amigos.
Padre, ayúdame a vivir una vida agradable a ti. Todo esto te lo pido en el nombre de tu Hijo Jesús. Amén".
Si este mensaje te ha tocado y has hecho esta oración de corazón, TE FELICITO porque eres SALVO, pues la Biblia enseña que con el corazón se cree para justicia, con la boca se confiesa para salvación y que todo el que cree que Jesús es el Señor y que Dios le levantó de los muertos será salvo.
Te doy la bienvenida a la familia de Dios. En este momento hay gran regocijo en el cielo. Comienza ahora a conocer a Dios mediante su palabra, y háblale a cada momento en oración con tus propias palabras. Si fallas, pídele perdón y sigue tratando, el no te deshecha cuando te arrepientes de corazón.
Dios te bendiga abundantemente y te guarde todos los días de tu vida.
En el amor de Cristo,
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